Llegó el día de tu partida,
pero sigue en nuestra mente,
tu lucha, siempre presente,
y tu voz, que no se olvida,
siempre recia y decidida,
defendiendo la verdad,
con honor y dignidad,
levantando siempre el pecho,
en defensa del derecho,
de justicia y libertad.
Si tuviste algún error,
no soy quién para juzgarte,
solo puedo recordarte,
como el hombre con valor,
que marchaba con honor,
que iba siempre en avanzada,
con combativa mirada,
y su discurso valiente,
defendiendo a nuestra gente,
¡Hasta siempre, camarada! Enero de 2025